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viernes, 27 de abril de 2012

MIRANDO LAS ESTRELLAS


Mirando las estrellas me di cuenta, que en cada una de ellas existe un paraíso.
Mirándolas a ellas descubrí la infinidad de cosas que perdemos.
Ellas que están allá, tan lejos de éste mundo, al menos sobreviven con su pequeño brillo; y nosotros acá, tan llenos de momentos, nos sentimos morir cuando algo se termina...
Mirando las estrellas comprendí el valor que no damos a la vida.
Cuando ésta sin querer nos quita cosas, pensamos que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quienes somos...

Hoy sin pensar vi volar una estrella en su gran mundo…
La vi volar sin rumbo y la noté perdida.

Me di cuenta que a veces no sólo en éste mundo existe soledad...
Que ellas también la sienten, como cualquier persona, pero al menos siguen brillando, buscando una razón para salir de ella.
En cambio acá, nosotros, pensamos que estar solos es el fin de la vida; y no nos damos cuenta que a veces la soledad nos ayuda a encontrar respuestas que no estaban…
Mirando las estrellas pude ver, que la felicidad llega en cualquier momento… que todo se termina en éste mundo…

Hasta lo más hermoso, hasta lo más molesto y doloroso.

Hoy mirando una estrella, sentí el calor aquel del amor que se fue...
Y descubrí que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo que se perdió algún día.

Comprendí que el amor tiene un millón de vueltas...

Que a veces nos sorprende. Nos da felicidad, y a veces se transforma en lo peor que hay.

Mirando una de ellas, crecí un poquito más.
Aprendí a sonreír, y a ver la realidad. Mirando una de ellas, pude ver la verdad:

* que no sirve el ORGULLO cuando existe AMISTAD;
* que no sirve LLORAR cuando un amor se va;
* que no vale la pena aprender a CALLAR;
*que no existen FRONTERAS cuando tenemos VIDA y que…
* ¡¡¡¡ La vida lejos de Jesús es demasiado triste y sin sentido !!!!!

APRENDER A VIVIR, ES LO MEJOR QUE HAY ! ! !

PREOCUPACIONES


Las personas que se preocupan continuamente por cada detalle de su vida son como un paciente en un hospital psiquiátrico, mantienen el oído pegado a la pared.
“Que estas haciendo” pregunto con curiosidad uno de los presentes...
“Shhhh”, susurro la mujer, haciéndole señas para que fuera con ella a la pared. La señora puso su oído contra la pared y permaneció allí un rato intentando escuchar. “No escucho nada, dijo”.
“No”, contesto la paciente con fastidio. “¡Ha sido así todo el día!”.
Algunas personas se preocupan por lo que puedan decir.
Otras por lo que no dicen.
Otras por lo que pueda pasar.
Otras por lo que todavía no ha sucedido y ya debía haber sucedido.
Unas por su futuro, mientras otras se atormentan por el pasado.
Hemos sido creados para tener vida abundante en nuestras mentes, cuerpos y espíritu.
Igual que las flores, nacimos para florecer, no para marchitarnos en la rama.

viernes, 30 de marzo de 2012

Soy Yo


Un día sin darme cuenta, de cómo o porqué, abrí los ojos vi la luz, y por primera vez me vi en el espejo con claridad, me reconocí, poco a poco. Fue difícil pero me reconocí.

Esos ojos llenos de ilusión, sí son, o no, sí…
¡Son los míos!

Esa boca, sonríe, es hermosa, cálida y muy suave. La toco y dibujo con mis dedos.
Es mía, sólo mía, este cuerpo, perfecto,
maravillándome emocionándome,
sorprendiéndome…

Miro todo el conjunto por varios minutos y mi mente se resiste a aceptar
que ♥ soy yo ♥.
Qué toda esa perfección soy yo,
que ese brillo que me extasía es mi propio ser, mi esencia.
¿Dónde estabas? –Le pregunto a mi propio reflejo- ¿dónde te dejé y dónde te entregué? ¿Qué has hecho sin mí por tantos años? ¿Cómo lograste sobrevivir a mi olvido? ¿Así de fuerte eres?
Cuánto valor, te admiro, ¡espera!,
pero si soy yo, entonces…
es mi fuerza, es mi valor,
me admiro a mí misma.
Por primera vez en muchos años, se siente bien mi corazón, y tú pequeña compañera, brotas de mi ojos otra vez; pero esta vez es diferente, esta vez no sufro, esta vez soy feliz.
Ya nunca más estaré sola, soy yo: cuerpo y esencia, mente y corazón, no me abandonaré, nunca más.

© Autor: Natalia, de Toda Mujer es Bella.

viernes, 23 de marzo de 2012

FINGIENDO DEMENCIA.

Que me palpen de armas...

Que me palpen de armas...
Creo en el Amor como la experiencia más maravillosa de la existencia y como generador de toda clase de alegría; y en el Amor correspondido como la felicidad misma. 
Pero no fuí educado para él, ni para la felicidad, ni para el placer. Porque fuí advertido malamente contra la entrega y el gozoso abandono que supone. 
 
Cada día entonces, todavía, es una ardua conquista, una transgresión, una desobediencia debida a mí mismo, una porfía. 
 
La laboriosa tarea de desaprender lo aprendido, el desacato a aquel mandato primario y fatal, aquel dictamen según el cual se gana o se pierde, se ama o se es amado, se mata o se muere. 
 
La vida, por lo tanto, no me ha endurecido. Ese sea, tal vez, mi mayor logro. 
 
Que me palpen de armas. 
 
Dejo a un lado, si es que alguna vez tuve o me queda, toda arma que sirva para volverse temible, para someter, para acumular, para ser poderoso, para triunfar en un mundo de mano armada en el que la felicidad se compra con tarjeta de crédito. 
 
No quiero que la lucidez me cueste la alegría ni que la alegría suponga la negación o la ceguera. 
 
Pero no me es fácil. Me cuesta vivir a contratiempo, con la sensación de ser testigo de un desatino histórico gigantezco, de un extravío descomunal, tan irracional, abusurdo o desolador como la bomba de neutrones. 
 
No entiendo al mundo.
Me parece, que ha caído en manos de un loco con carnet.
Me siento ajeno a la debacle pero en medio de ella. 
 
Mi vida es apenas un instante en el océano del tiempo y es como si quisiera que ese instante fuera sereno y hondo en medio de una ensordecedora dicoteca, o de un holocausto definitivo siempre a punto de estallar. 
 
Me desazona la banalización de la vida, el pavoneo de la insensatez, el triunfo de la prepotencia y de la ostentación, la deshumanización salvaje de los poderosos, la aceptación y el elogio del "sálvese quien pueda", la práctica y la prédica del desamor y de la histeria. 
 
Me descorazona la idiotez colectiva, la idealización de lo superfluo, el asesinato de la inocencia, el descuido suicida de lo poco que merecería nuestro mayor esmero, el desconocimiento o el olvido de nuestra propia condición. 
 
Me conmovió, no hace mucho, que el cosmólogo Sagan en un artículo extenso, escrito como desde un punto perdido en el infinito del espacio, desde el cual el mundo se observa como una bolita cachuza, terminara diciendo "besen a sus hijos"... 
 
Escuchemos a esos hombres, sigámoslos, leamos a los poetas; no permitamos que el misterio de la existencia deje de estremecernos cada día, porque es el costo más alto que podemos pagar por nuestra necedad y nuestra omnipotencia. 
 
La vida de un árbol merece nuestra devoción y nuestro más grande regocijo.
Al amparo gozoso de su sombra, acariciados por la tibieza de la luz del sol y arrumados por el sonido mágico e irrepetible de su follaje mecido por la mano invisible del viento, estaremos a salvo de la alienación y de la orfandad; siempre y cuando seamos capaces de apreciar esa gloria, mientras nos sea posible, y de reconocer en ella nuestra mayor riqueza. 
 
Que la muerte no nos hiera en vida, que la ferocidad no nos pueda el alma, que nada troque nuestra dicha de estar despiertos, que una caricia nos atraviese como una flecha jubilosa y radiante. 
 
Besemos a los que amamos. AMÉMONOS. 
 
(Oscar Martinez, actor)

"Los caminos son nuevos los zapatos comprados ayer mismo, pero la marcha antigua y heredada”




"Los caminos son nuevos los zapatos comprados ayer mismo, pero la marcha antigua y heredada” Amijai
Por Graciela Cohen

Al llevar adelante el proceso de ser terapeuta fui observando que muchas personas, a pesar de su gran dedicación al trabajo personal o a sus practicas espirituales, seguían demasiado atadas a “sus viejos líos”, fue así como, después de casi veinticinco años de trabajo profesional, me abrí a encontrar nuevas respuestas a las viejas preguntas, tales como ¿que significa y de donde surge la ayuda? o ¿cuales son las fuerzas que nos sanan y cuales nos enferman?
Entonces, como siempre ocurre cuando logramos pedir por ayuda de verdad, Osho y el Sheikh Nazim, a través de “su gente en el camino”, me guiaron al trabajo de Bert Hellinger, su visión de cómo el amor se ordena o desordena dentro de un sistema familiar, el uso de frases curativas como “palabras dichas a tiempo” y un enfoque basado en la solución.
Apoyada en semejante respaldos magistrales me sentí confiada y privilegiada al poder abrir las puertas de Luz de Luna. Colaboramos durante dos años entre todos con Tiiu Bolzman y su ardua tarea de difusión de los planteos de Bert Hellinger, después de un tiempo su trabajo cobro la suficiente fuerza como para tener un espacio propio, mientras tanto apoye esto expandiendo el trabajo entre mis colegas gestálticos y comencé a viajar con el profesor por diferentes países aprendiendo y comprendiendo. Integrando este aporte en el marco de diferentes investigaciones dándole un lugar privilegiado al aporte de Ivan Borzomenyi- Nay cuya difícil lectura, Lealtades invisibles, lo hace impopular, aun así su aporte resulta fundante en el trabajo que como facilitadores de constelaciones llevamos adelante.
En estos momentos formo parte de una red planetaria de terapeutas que seguimos profundizando en esta visión integrándonos con ella aun mas con las palabras de Osho cuando nos dijo”les dejo mi sueño”, refiriéndose a un mundo con gente con un corazón integrado. Para esto el trabajo en la meditación forma parte de la tarea.

Creo que este trabajo nos trae dos cosas muy importantes que merecen nuestra consideración.
Una es que aquel que quiere ser un facilitador, tiene que desarrollar una cualidad mental especial basada en una amorosidad unida a cierta presencia, esto da lugar a un “amor amable”, sin vehemencias y la otra es que en el trabajo de CF se hace evidente que no solo nos influencian los hechos y destinos difíciles de los miembros de la familia que nos antecedieron, sino que los hechos que suceden comunitariamente a nivel nacional e internacional también tienen trascendencia en el alma de cada familia. Comprender en profundidad estas dos cosas será de gran ayuda al asumir la responsabilidad social que tenemos por delante los terapeutas. La primera nos ayudara a desapegarnos de una seriedad innecesaria recuperando ese espacio de libertad que al terapeuta le resulta tan útil para moverse y la segunda dimensionara nuestra tarea integrándola al campo social.
Un pequeño cuento.
Llegó un día en que los planetas habían cumplido su ciclo y Dios hizo un balance para ver quien había trabajado bien.
A cada uno que llegaba le preguntaba: “¿Que has hecho en tu vida?”
Entonces el conejo le dijo: “Corrí por el campo y tuve hijos”, el pájaro había volado por los aire y también había tenido hijos, el perro fue fiel a su amo y había tenido hijos y el ciervo canto por el bosque y tuvo hijos y así todos los animales le iban contando a Dios que habían hecho en su vida.
Hasta que llego el hombre y también le pregunto: “¿que hiciste en tu vida? “Gane dinero, trabaje, mate animales y tuve hijos”, fue la respuesta.
Y Dios le pregunto: “¿Que se hizo de tus hijos?”. “Murieron en la guerra”, el hombre dijo.
Entonces Dios anuncio: “si bien los animales trabajaron mejor que el hombre y ellos cometieron muchos errores, todos van al paraíso”. ¿Los hombres también?, preguntaron los animales. “Si los hombres también todo fue por mi culpa, hice el mundo en siete días, tenia mucha prisa y nadie estaba allí para reprochármelo”.

El trabajo de Constelaciones Familiares nos ayuda a salir de una soledad egocéntrica recordándonos que no somos un Dios que tiene que hacer mundos tras mundos en siete días y cargar con todo. Encarar la realidad de quienes somos y de que estamos hechos nos ayuda a madurar. Osho, ha dicho “la mitad de tu ser consiste en tu madre, y la mitad de tu ser consiste en tu padre. Estas aquí por ellos sin ellos no hubiesen existido no estarías aquí.
Todo lo que te esta ocurriendo es en cierto modo por ellos, ellos son tu origen y tus raíces, no lo olvides eso es todo”. Recordar esto y entrar en el proceso de completar lo que sea necesario desde la verdad es la clave para encontrar un amor que nos apoye desde adentro.
Para mi los temas fundamentales de Inocencia y Responsabilidad adquieren en este trabajo una nueva perspectiva en este sentido todos tenemos derecho a sentir sus beneficio.
Otro poema de Amijai para no perder la gracia
"Soy racista de la paz:
gente de ojos azules asesina,
gente de ojos negros mata,
gente de pelo rizado destruye,
gente de pelo liso dinamita,
gente de piel morena desgarra mi carne,
gente de piel rosada derrama mi sangre.
Sólo los carentes de color, sólo los transparentes son buenos
porque me dejan dormir por la noche sin temor
y ver a través de ellos el cielo."
Ayudar no es cambiar algo sino que es atravesarlo y llevar adelante este proceso es el impulso de la fuerza de un amor que nos mueve desde adentro y así como podemos decir “para todos la luz” también podemos decir: para todos la oportunidad de reencontrarnos con un amor real, un amor que nos hace libres y “transparentes” para seguir a cielo abierto renovando los caminos con “una marcha antigua y heredada”.
Graciela Cohen

La Voracidad (trama intima)





La voracidad es el impulso a incorporar algo masivamente, en forma inmediata, sin contemplar las leyes que regulan esa incorporación sin disfrutar la ingesta. En esta medida, trasciende la relación con los alimentos y se extiende a todo aquello que pueda ser incorporado: conocimiento, bienes materiales, fama, prestigio, afecto, sexo... Como todo impulso que se intenta caracterizar, admite diferentes grados de intensidad. Si utilizamos como prototipo su forma más intensa podemos decir que la actitud que mejor la define es: Quiero todo, ya, para siempre, como sea....



Las causas

Tradicionalmente se considero que la causa de la voracidad era la suma de "hambre intensa más destructividad", y esa destructividad fue explicada como expresión del instinto de muerte. Un nuevo enfoque prioriza otro componente: la desorganización. La suma es, entonces: "hambre intensa más desorganización". Este cambio puede parecer menor y sin embargo modifica radicalmente la manera de comprenderla y transformarla.



Hambre intensa

La intensidad del hambre crece por acumulación y desplazamiento. La primera es casi obvia: cuando una necesidad no es satisfecha durante mucho tiempo, su intensidad se acumula. Si me gusta mucho el chocolate y durante meses lo tuve "prohibido", cuando la prohibición cesa querré comerme la caja entera. Así de simple. Y lo mismo ocurre con cualquier otra necesidad no realizada, ya sea sexual, afectiva, de diversión, etc. Si hace mucho que no tomo vacaciones, cuando las tengo, quiero realizar en esos días todos los deseos que acumulé mientras no las tenía. Esto es inevitable y no necesariamente perjudicial. El problema se genera cuando esa acumulación me desorganiza y entonces, cuando finalmente estoy de vacaciones, todo lo que viva me parecerá poco, de modo tal que terminaré con poco disfrute y mucho cansancio.

Para entender el desplazamiento, hay que tomar en cuenta que entre las múltiples necesidades que puedo sentir existe cierta conexión. Si estoy padeciendo el alejamiento de un ser querido y el ámbito emocional me resulta extraño, y lo que sé hacer es ganar dinero, es muy probable que intente llenar ese vacio en el ámbito que mejor conozco. De este modo mis ambiciones económicas, aunque no me dé cuenta del porqué, serán incrementadas más allá de los requerimientos propios de esa área. El principio general que rige es que, si de los múltiples canales a través de los cuales me expreso se van cerrando varios, el que quede abierto inevitablemente se va a sobrecargar. en ese canal abierto seré voraz. Y ese canal puede ser el de la comida, el sexo, el poder, el dinero, el prestigio, el afecto, el conocimiento, entre otros.

Esto quiere decir que no existe la voracidad primaria, esa que me llevaría a comer más de lo que necesito de un modo sostenido "porque sí", por voracidad esencial. Esa es una creencia errónea que está muy generalizada y le hace daño a quien participa de ella porque descalifica una necesidad vital y la convierte en una pura distorsión, en un eterno fantasma amenazante e incurable.



La desorganización.

La acción de incorporar, por más que parezca simple, es una conducta compleja que requiere organización. Si es comida, tendré que masticarla, tragarla, digerirla y convertirla en una parte más de mí. Lo mismo ocurre con cualquier otra cosa que incorpore: un libro, una experiencia.. Pero esta capacidad no es igual en todos, tiene un límite y puede quedar desbordada. Cuando eso ocurre me siento perdido, no sé como incorporar lo que me atrae...y ahí aparece el "quiero todo, ya, para siempre, como sea", que es precisamente el modo en el que se manifiesta el hambre intensa más la desorganización.

Quiero todo, ya...

Cuando la necesidad intensa me desorganiza, se convierte en insoportable. Esto quiere decir que no puedo permanecer en ese estado "ni un segundo más" y quiero "salir cuanto antes" de él.Si siento hambre valor menos diez y puedo soportarla, puedo recorrer el camino de su progresiva saciedad: puedo comer e ir pasando por el menos ocho, menos cinco, menos tres, cero, uno, hasta el estado anhelado de más diez, e ir disfrutando su recorrido. Cuando la necesidad se ha convertido en insoportable, quiero pasar del menos diez al más diez inmediatamente. Devoro la comida, vacio el plato inmediatamente sin saborearla, y apenas mastico lo mínimo indispensable para deglutirla. Es ese típico comer ansioso con el que me atraganto.

Si estoy leyendo, miro un poco de cada pagina, salteo otras para llegar al final y ni disfruto ni recuerdo lo que leí. Si estoy aprendiendo música, computación, algún nuevo deporte o lo que sea, no puedo ir incorporándolo clase por clase con la gradualidad propia de lo que esté aprendiendo. Lo que querré, en cambio, es hacerlo de un modo inmediato. Una fantasía frecuente que surge es imaginar que a quien "devoro" es al profesor y entonces me convierto en él con todo los conocimientos que ya tiene. Esta fantasía es un componente importante de los "enamoramientos repentinos" que suelen producirse entre alumnos y sus docentes circunstanciales.

¿Y qué es lo que ocurre aquí?. Se desplaza el interés de la "materia prima" a la "fabrica". Siento que "no tengo tiempo" para incorporar la materia prima y procesarla en la fabrica que soy, encarnada en el profesor. En realidad es mi desorganización la que hace que no confíe en que la fabrica que soy podrá procesar la materia prima que incorpore. Esto es lo que, en esencia, produce el "quiero todo, ya". Cuanta más claridad tengo en relación a qué es lo que quiero y cuales son los pasos para alcanzarlo, más se atenua la reacción voraz.

Cuantos de nosotros en mas de alguna ocasión nos hemos escuchado decir..." No sé lo que quiero, pero lo quiero ya". En muy pocas palabras, expresamos la desesperación impotente del "quiero algo que no sé lo que es", que cuando es muy intensa se hace insoportable y busca resolverse de un modo inmediato, aunque dentro de ese marco su solución sea imposible. Esa es la genialidad de su frase: desnudar el movimiento de la desesperación que desemboca en la búsqueda de soluciones imposibles que agraven el circulo vicioso, produciendo cada vez más desesperación.

Llegado a ese punto, si no puedo descubrir qué necesito y cómo alcanzarlo, siento que me queda una sola puerta de salida: anestesiar la percepción de mi necesidad. Allí aparecen los sedantes, las drogas...Y también "comer hasta reventar", que si bien no es una forma de anestesia es algo parecido: concentro todas las necesidades en un área y luego las sobresatisfago allí para sentirme "lleno", aunque sea solo de comida.



Para siempre

Cuando la sensación de carencia es muy intensa y dolorosa, una fantasía muy frecuente es: "Haré lo que haga falta para no volver a sentirla nunca más". Si el motivo de la carencia son los bienes materiales, puedo alcanzar una acumulación tal que me brinde mayor seguridad de que la privación no se repetirá. Pero cuando esta necesidad de seguridad supera cierto limite, por mas que acumule nunca podré estar tranquilo: ésa es la voracidad económica.

Esto se complica más aún cuando la carencia es afectiva y no he comprendido aún que los afectos y el dinero están regidos por leyes distintas. Cuando no he comprendido esto, trato al afecto como algo material: para llenarme de él retengo el que siento e intento poseer y dominar las personas de quienes lo recibo. Esta es la voracidad afectiva. Dado que, como todos sabemos, la posibilidad de perdida de las fuentes externas de afecto está más allá de todo control, si padezco la voracidad afectiva tendré como compañera habitual la ansiedad y el temor de perder lo que me ilusiono en poseer "para siempre".



Como sea

El "como sea" es la actitud que expresa más dramáticamente la intensidad, la desesperación y la desorganización que uno experimenta cuando está sintiendo una necesidad insoportable. Si mi hambre es mediana y soportable, tendré tiempo para preparar la comida y luego saborearla. Si mi hambre es insoportable, necesitaré comer "ya, como sea".

Estas dos actitudes se reproducen también en los otros planos: económico, afectivo, de conocimiento, etc. y es también lo que da lugar a la degradación del comportamiento en sus diversas formas, entre las cuales la corrupción ocupa actualmente un lamentable primer plano. El "como sea" expresa la desorganización de quien lo experimenta y, curiosamente, en algunos ámbitos, por ejemplo, el deportivo, el "ganar como sea" se ha convertido en sinónimo de determinación y voluntad de triunfo. Se utiliza el ejemplo deportivo por la impresionante difusión que existe a través de los medios de ese tipo de declaraciones de un modo abierto y explicito, pero la realidad es que la misma actitud también esta muy presente en las otras áreas: economico-empresariales, políticas, etc.

¿Y qué significa el "como sea"? Que el medio ya no importa, que lo único importante es el fin. Aquí vemos la suma de dos causas: la desorganización psicológica, por un lado, y la adopción de una ideología distorsionada, por otro: la de que "el fin justifica los medios". Cuando las dos se juntan, se potencian, y los seres humanos hemos acumulado innumerables experiencias de la degradación de la conducta a la que conducen: mediocridad, ineficiencia, corrupción, violencia, entre otras. Por esta razón es útil mostrar, una vez más, las graves consecuencias del "como sea", al cual apelamos con tanta frecuencia, creyendo que es fuerza. Esta confusión produce consecuencias nefastas. En el corto plazo parece ser "eficaz" desde la perspectiva del logro. Quien actúa así suele decir: "No será ético pero lo real y concreto es que ganamos " (la licitación, el partido de fútbol, las elecciones, u otros).

La actitud mental que prioriza el perfeccionamiento en la transgresión de los medios legítimos para obtener el fin deseado conduce a descuidar la capacitación para alcanzar ese fin respetando los caminos correctos. Este movimiento, a mediano y largo plazo, produce decadencia y deterioro, y en un lapso variable la catástrofe siempre es inevitable y estrepitosa.



Cómo se cura

La voracidad se cura en la medida en que se logra disminuir y organizar la necesidad de incorporar que tiene el aspecto voraz. Esto vale para cualquier tipo de voracidad: alimentaría, económica, afectiva, de poder, de conocimiento, etc. Este objetivo se logra a través de dos caminos convergentes, y los examinaremos por separado. Por una cuestión didáctica nos centraremos en la voracidad alimentaría; pero como dijimos antes, vale para todas:

a) Es necesario rehabilitar todos los canales de expresión para que las fuentes de gratificación se distribuyan de un modo parejo y se disminuya de ese modo la sobrecarga del canal alimentario. Nos nutrimos de muchas experiencias. Si en mí existe la potencialidad de expresarme y gratificarme a través del movimiento físico, la danza, la escritura, los intercambios sociales y afectivos, etc., y por diferentes razones estos caminos están inhibidos, es fundamental trabajar sobre ellos para que pueda recuperar esas formas de expresión. Si me gusta bailar y no me animo, si no me siento querible y eso me frena el acercarme a las personas que me atraen -y así con el resto de mis intercambios-, esas restricciones sobrecargan el canal de la comida: es inevitable que busque allí la compensación por todas las frustraciones crónicas que acumulo.



b) Asistir a la parte voraz con la comida para que recupere la organización, la capacidad de disfrute, la moderación natural, y poco a poco disuelva el hábito de compensar comiendo las insatisfacciones en otras áreas. Cuando alguien consulta por este problema es porque no quiere ser voraz. Quiere necesitar comer menos, adelgazar, sentirse bien con su cuerpo, y no lo logra... entonces pide ayuda. La situación que vive implica que hay en ella dos partes claramente distinguibles: una que quiere adelgazar y otra que come, no hace dieta y no responde a ese deseo. Es lo que llamamos su parte voraz. Es muy importante mirar cómo se relacionan entre sí estas dos partes porque de esa relación va a depender su destino: que se cure o que se agrave.

Viky tiene 25 años y consulta por un hambre incontrolable que la ha convertido en obesa. Quiere hacer dieta, adelgazar, pero tiene ataques de hambre que la llevan a darse unos atracones que no puede parar. Después se siente muy mal, algunas veces vomita y siempre queda con impotencia, angustia y depresión. En un momento de nuestro diálogo, para conocer cómo era su reacción hacia su parte voraz, le pregunté: -Si tuvieras a esa parte voraz delante tuyo, ¿qué le dirías?

Y ella le dijo: -¡No te aguanto más, te desprecio, eres una gorda horrible. Te encerraría en una habitación con doble llave para que no puedas salir... o te cosería la boca, así no comes más y me dejas ser normal ... !

Cuando la invité a que entrara en la piel de la parte voraz y viera qué sentía al oír eso, y que desde ahí le respondiera, le dijo:-¡No me importa lo que me digas! A mí me gusta comer y como. Si a ti te da rabia, ése es un problema tuyo.

Puede parecer raro que dos partes de uno mismo hablen entre sí como se hablan dos personas. No estamos habituados a percibirlo así, pero eso es de hecho lo que ocurre. Es más, existe en todos, sucede continuamente, seamos o no conscientes de ello, y somos el resultado de ese diálogo interior. Por esta razón, entrar en ese espacio es como entrar en la fábrica donde se producen nuestras actitudes y respuestas de todos los días. De ahí su enorme importancia.

Volviendo ahora al contenido de este diálogo, vemos que el deseo de Viky de adelgazar no sabe qué hacer con la parte voraz, se siente impotente, se enoja y la humilla. Además, apela a lo único que conoce y que imagina que puede ser útil: encerrarla y forzarla para que no coma. Por el otro lado, la parte voraz, al sentirse herida por ser despreciada, se defiende, se pone rebelde y se autoafirma en cómo es: "¡Yo soy así y si no te gusta es tu problema!".

En este marco, la voracidad no se cura. Durante algún tiempo el deseo de adelgazar podrá dominar a la parte voraz, pero ésta acumula malestar y resentimiento, y en cuanto afloja el control, sale como una tromba imparable y se da otro atracón. Luego otra vez las acusaciones, otro tiempo de dieta y control... hasta la próxima vez. Este círculo vicioso continúa y deja como residuo más desaliento y más pelea interior. Para resolver esto es necesario realizar un trabajo, que no es imposible, pero que hay que hacer. Vamos a describir sus notas centrales:

* Que la parte que quiere adelgazar reconozca que no sabe qué hacer con la voraz y en su ignorancia la hiere y quiere dominarla para que no coma.

* Que esa forma de intentar resolver el problema produce el efecto opuesto al esperado: la parte voraz se hace más voraz.

* Cuando este primer error se reconoce, se posibilita el segundo descubrimiento: al sentirse más respetada, la parte voraz disminuye su rebeldía defensiva y eso le permite conectarse con una zona más profunda de sí misma en la que siente que en realidad ella tampoco quiere ser voraz, que ella también desea poder moderarse, no necesitar de esos atracones y poder adelgazar. Este descubrimiento, que puede parecer irrelevante, es sin embargo fundamental. Cambia radicalmente el escenario anterior: ya no hay más dos enemigas en combate permanente y comienzan a reconocerse como dos socias, dos tripulantes del mismo barco que quieren lo mismo y no saben cómo lograrlo. Ya no hay más guerra, hay un problema común. Además, la parte voraz recupera el contacto con su propio deseo de curarse, que es en última instancia el "combustible" imprescindible que ella necesita para recorrer el camino de su transformación.

* Una vez reconocido el problema común, la transformación continúa cuando ambas comienzan a explorar cómo pueden sumar sus energías para resolverlo.

Cuando Viky ya había alcanzado este punto, le pregunté a su parte voraz: "Ya que tu también quieres adelgazar y sabes que el trato que recibiste hasta ahora no te ayudó, ¿cómo necesitarías que ella te hable y te trate para sentirte genuinamente ayudada a necesitar comer menos?". Primero se sorprendió, pues no estaba habituada a que la consultaran, y luego comenzó a tomar contacto con cuáles eran sus necesidades. Al hacerlo, le dijo a la otra parte: "... Algo que no me diste nunca: aliento, respeto, que me escuches, que no me amordaces.. . y siento sorpresa, no sabia que necesitaba esto que te estoy diciendo... ". Viky misma se sorprendía al descubrir cuál era la necesidad profunda de su aspecto voraz. Este comentario parece obvio pero es necesario destacar la extraordinaria diferencia que existe entre lo que la parte voraz necesita y lo que en cambio recibe, de parte de Viky misma, ¡ momento a momento, día tras día ... ! Aquí ya han comenzado a sentarse las bases para resolver el problema común que tienen.


* Este proceso se completa cuando a Viky se la guía para que explore el modo en el que está disponible en ella la posibilidad de brindarle a su parte voraz el trato interior que dijo que necesita. ¿Y qué quiere decir esto?: en Viky está el deseo de transformar su parte voraz y lo venía haciendo de un modo que producía el efecto contrario. Ahora, al escuchar a la parte voraz, sabe qué es lo necesitado. El aprendizaje consiste entonces en que logre expresar ese deseo a través de la forma requerida. Este es el pasaje del deseo de cambio ignorante, ineficaz y destructivo, al deseo de cambio eficaz, resolutivo y asistencial. Este es, a mi juicio, el aprendizaje más importante que necesitamos hacer los seres humanos en el plano psicológico. Significa un cambio radical en la manera de utilizar la energía. Cuando se logra, el metabolismo psicológico cambia. Y este cambio actúa continuamente, como un "goteo" de energía amorosa, de autocuración.

Aquí es donde más se pone de manifiesto la diferencia que existe entre describir un proceso y vivirlo. Recién cuando uno lo experimenta con sus entrañas es cuando puede reconocer en plenitud la extraordinaria potencia de esa transformación. Su sencillez y su complejidad. En este caso, lo he presentado en relación con la voracidad, pero se extiende a cualquier emoción rechazada. En última instancia, la esencia es la misma: darle a la energía del rechazo la sabiduría necesaria para que deje de ser motivo de enfermedad y sufrimiento y se convierta en el motor más poderoso de la autocuración. Esta es una potencialidad que todos albergamos, que pocos ejercemos, que requiere un trabajo para ponerla en marcha y que, como todo aprendizaje, requiere dedicación. Pero se puede.


Gracias al texto del Dr.  Norberto Levy de AUTOASISTENCIA Psicologica

Mujer.....Maná de la existencia



Aplausos para el señor que escribió esto
Luis Fernando Veríssimo, escritor brasileño (Porto Alegre, Rio Grande do Sul, 26 de Septiembre de 1936)
 


El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.

Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene.
Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.

Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:

1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.

2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Dele en abundancia. Es cosa de hombre, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.

3. F l o r e s:
También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.

4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.

5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.

6. El cerebro femenino no es un mito
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.

Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.

7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.

8. Acepte:
Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a si mismo.


Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.

¡Sólo tiene mujer quien puede!

El filósofo, el místico y la tormenta…



Un relámpago no ilumina tu camino,
no te sirve como si fuera una lámpara en tu mano;
sólo te da un fogonazo,
un vislumbre del camino que tienes por delante.
Pero ese vislumbre es precioso;
ahora tus pies estarán firmes,
ahora serás fuerte,
ahora tu determinación de alcanzar
tu destino se verá fortalecida.
Haz visto el camino,
sabes que está ahí y no deambulas sin dirección.
Un fogonazo de luz y vislumbrarás el camino
que tienes que recorrer y el templo que es el
destino de tu viaje.
He oído una historia de dos hombres
que se perdieron en el bosque
una noche muy oscura.
Era un bosque muy peligroso,
lleno de animales salvajes,
muy denso y rodeado de oscuridad.
Uno de los hombres era un filósofo
y el otro era un místico.
De repente estalló una tormenta,
las nubes se abrían
y había grandes relámpagos.
El filósofo miraba al cielo,
el místico mantenía la vista en el camino.
En ese momento hubo un relámpago
y el sendero se iluminó delante de ellos.
El filósofo miró al relámpago y se preguntó:
“¿Qué está pasando?”, perdiendo así el camino.
Si estás perdido en un bosque
aún más denso que el de esta historia.
La noche es más oscura.
A veces viene un relámpago:
debes mirar al sendero.
No me mires a mí, mira al sendero.
Si me miras a mí, perderás tu oportunidad,
porque el relámpago no se volverá a repetir.
Sólo dura un momento,
y los momentos en los que la eternidad
penetra en el tiempo son muy escasos;
son como relámpagos.
Y cuando empieces a vivir,
las cosas ordinarias adquieren
una belleza extraordinaria.
Cosas pequeñas
-la vida consiste en cosas pequeñas-
pero cuando les aportas la cualidad
de un amor intenso y apasionado
se transforman, se vuelven luminosas.
Osho

lunes, 27 de febrero de 2012

DELFINES “IGNORE ESTA SEÑAL”, decía el cartel…,


 

  DELFINES
“IGNORE ESTA SEÑAL”, decía el cartel…,
y para nuestra mente -siempre lineal-,
resultaba evidente que el logo aquél,
estaba diseñado realmente mal.

Pues si no la mirabas…: ¿¡cómo cumplirla…?!;
pero si la habías visto…: ¿¡cómo “ignorarla”…?!,
y al no existir un modo para seguirla…
¡imposible era entonces el acatarla!

Con su contradicción, la paradoja,
te envuelve en el encanto de lo imposible…:
como un agua que empapa…¡pero no moja!,
o cuando vemos algo…¡que es invisible!

Y hacia ese espacio extraño… es que estamos yendo,
donde caduca el “orden” que conocimos…,
y en donde, -de algún modo-, seguimos siendo…,
¡pero a la vez no somos los que antes fuimos…!

Y sabremos lo que es “volverse cuánticos”…,
y estar al mismo tiempo en dos lugares…,
¡y nos transformaremos en ese cántico
que cantan los delfines sobre los mares…!

Y nos adentraremos en potenciales…
¡que nunca imaginamos que existirían…!:
¡…y seremos hermanos de los cristales…,
y andaremos las huellas de su energía…!

Y es que tras de la luz…hay “otro” Cielo…,
vedado a nuestra mente -¡tan pequeñita!-…,
más cuando descorramos el denso velo…,
¡seremos de verdad Luz Infinita…!


J. O .

UN BREVE MENSAJE


La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.

Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.

Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.

Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.

No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros.

Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.

Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena.

Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención.

Paulo Coelho

lunes, 20 de febrero de 2012

De la tradición Sufí . " La transformación "



Estaba convencido, no obstante, de que su destino era cruzar este desierto y sin embargo, no había manera. Entonces una recóndita voz, que venía desde el desierto mismo le susurró:

“el Viento cruza el desierto y así puede hacerlo el río”

El río objetó que se estaba estrellando contra las arenas y solamente conseguía ser absorbido, que el viento podía volar y ésa era la razón por la cual podía cruzar el desierto.

“Arrojándote con violencia como lo vienes haciendo no lograrás cruzarlo.

Desaparecerás o te convertirás en un pantano. Debes permitir que el viento te lleve hacia tu destino”

-¿Pero cómo esto podrá suceder?

“Consintiendo en ser absorbido por el viento”.

Esta idea no era aceptable para el río. Después de todo él nunca había sido absorbido antes. No quería perder su individualidad. “¿Y, una vez perdida ésta, cómo puede uno saber si podrá recuperarla alguna vez?”

“El viento cumple esa función. Eleva el agua, la transporta sobre el desierto y luego la deja caer.

Cayendo como lluvia, el agua nuevamente se vuelve río”

-”¿Cómo puedo saber que esto es verdad?”

“Así es, y si tú no lo crees, no te volverás más que un pantano y aún eso tomaría muchos, pero muchos años;

y un pantano, ciertamente no es la misma cosa que un río.”

-”¿Pero no puedo seguir siendo el mismo río que ahora soy?”

“Tú no puedes en ningún caso permanecer así. Tu parte esencial es transportada y forma un río nuevamente.

Eres llamado así, aún hoy, porque no sabes qué parte tuya es la esencial.”

Cuando oyó esto, ciertos ecos comenzaron a resonar en los pensamientos del río. Vagamente, recordó un estado en el cual él, o una parte de él ¿cuál sería?, había sido transportado en los brazos del viento.


También recordó –¿o le pareció?– que eso era lo que realmente debía hacer, aún cuando no fuera lo más obvio. Y el río elevó sus vapores en los acogedores brazos del viento, que gentil y fácilmente lo llevó hacia arriba y a lo lejos, dejándolo caer suavemente tan pronto hubieron alcanzado la cima de una montaña, muchas pero muchas millas más lejos. Y porque había tenido sus dudas, el río pudo recordar y registrar más firmemente en su mente, los detalles de la experiencia. Reflexionó:”Sí, ahora conozco mi verdadera identidad” El río estaba aprendiendo pero las arenas susurraron:

“Nosotras conocemos, porque vemos suceder esto día tras día,

y porque nosotras las arenas, nos extendemos por todo el camino que va desde las orillas del río hasta la montaña”

Y es por eso que se dice que el camino en el cual el Río de la Vida ha de continuar su travesía está escrito en las Arenas.
De la tradición Sufí . " La transformación "

Un río, desde sus orígenes en lejanas montañas, después de pasar a través de toda clase y trazado de campiñas, al fin alcanzó las arenas del desierto. Del mismo modo que había sorteado todos los otros obstáculos, el río trató de atravesar este último, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparecían en las arenas tan pronto llegaba a éstas.

Respeto a la Naturaleza.



Una Profunda Reflexión General

por:  Adolfo Walter



A quien creimos que engañabamos, sino es que a nosotros mismos,

pensando que dejando que otros hicieran lo que siempre estubo y está en nuestras manos;

El Cuidar Nuestro Medio Ambiente..Nuestra Madre Naturaleza

A la cual, no le dimos, ni le damos la importancia debida.,.y que tarde ó temprano,

nos lo cobrará, como ya lo está haciendo,..

Sí, el precio a la Indiferencia por NO Cuidarle, por ser tan negligentes

en la medida en que a cada quien nos correspondía y correspónde hacérlo,..sólo eso.

Acaso, fué ó es mucho pedír?.. si tu crees que lo es,..ya no ocupamos esperar tanto tiempo

para darnos cuenta de si lo fue, ó no,..ya que los resultados saltan a la vista,.porque, el tiempo,

..Ya lo és!,.y de aquí en adelante será aún más lo que la Naturaleza le reclame al hombre

al Orgulloso y Soberbio Homosapiens..????  que decimos ser,

y todo, por nuestra Inconsciente e Indiferente Atención, que fué;

El solo hecho de haber CUIDADO EL MUNDO en el que VIVIMOS!

Sí, el tuyo,.el de nuestros hijos,..el de nuestra descendencia...Honestamente Reflexionemos.

Ya que todos,..pero todos, somos responsables de esto.

Te creías que solo bastaba con que tomáramos literalmente a nuestra convenencia

Nuestro mal entendido pasaje Bílbico

Que nos dice acerca del Gran Regalo que Nuestro Creador nos dió,..

El Paraiso Terrenal o sea La Madre Naturaleza Tierra..

para que con esto hicieramos de el, lo que nos viniera en gana?,..

No,. que pena,. que equivocada concepción de le dimos.

y para muestra, las concesuencias están a la Orden del Día.

Aún podemos sustancialmente revertír lo que le hemos dañado y preservar lo que aún es rescaltable.

 Pregunto?,..Así es como nos gustaría que trataran a Nuestra....Madre Naturaleza?

La desición está en ti, en mi,.en cada uno.

Gracias PAX

UN MUNDO SIN VENTANAS ROTAS


EXCELENTE TEORÍA PARA REVISAR NUESTRO COMPORTAMIENTO, Y APLICAR EN DISTINTOS ÁMBITOS
“La teoría de las ventanas rotas”
 
En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Philip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.

Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no, lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable,
los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California. El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de Nueva York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.

¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?

No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología, el comportamiento humano y con las relaciones sociales.

Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que todo vale nada. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la 'teoría de las ventanas rotas', misma que desde un punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro, y esto es algo que parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen 'esas pequeñas faltas' como estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja y estas pequeñas faltas no son sancionadas, entonces comenzarán a desarrollarse faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

Si los parques y otros espacios públicos son deteriorados progresivamente y nadie toma acciones al respecto, estos lugares serán abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas),  y esos mismos espacios abandonados por la gente, serán progresivamente ocupados por los delincuentes.
La respuesta de los estudiosos fue más contundente aun, indicando que; ante el descuido y el desorden crecen muchos males sociales y se degenera el entorno.

Tan solo vea un ejemplo en casa, si un padre de familia deja que su casa tenga algunos desperfectos, como falta de pintura de las paredes en mal estado, malos hábitos de limpieza, malos hábitos alimenticios, malas palabras, falta de respeto entre los miembros del núcleo familiar, etc., etc., etc., entonces poco a poco se caerá en un descuido de las relaciones interpersonales de los familiares y comenzarán a crear malas relaciones con la sociedad en general y quizá algún día llegarán a caer  en prisión.

Esa puede ser una hipótesis de la descomposición de la sociedad, la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto de la sociedad entre sí, y hacia las autoridades (extorsión y soborno) y viceversa, la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y formación de cultura urbana, la falta de oportunidades ha generado un país con ventanas rotas, con muchas ventanas rotas y nadie parece estar dispuesto a repararlas.

La teoría de las ventanas rotas fue  aplicada por primera vez a mediados de la década de los 80 en el metro de Nueva York, el cual se había convertido en el punto más peligroso de la ciudad. Se comenzó por combatir las pequeñas transgresiones: graffitis deteriorando el  lugar, suciedad de las estaciones, ebriedad entre el público, evasiones del pago del pasaje, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes..
Comenzando por lo pequeño se logró hacer del metro un lugar seguro.

Posteriormente, en 1994, Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York, basado en la teoría de las ventanas rotas y en la experiencia del metro, impulsó una política de 'tolerancia cero'.
La estrategia consistía en crear  comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana.

El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.

La expresión 'tolerancia cero' suena a una especie de solución autoritaria y represiva, pero su concepto principal es más bien la prevención y  promoción de condiciones sociales de seguridad.

No se trata de linchar al  delincuente, ni de la prepotencia de la policía; de hecho, respecto de los  abusos de autoridad, debe también aplicarse la tolerancia cero.

No es  tolerancia cero frente a la persona que comete el delito, sino tolerancia cero frente al delito mismo.
Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.    

Es bueno volver a leer esta teoría y de paso difundirla.


La solución a este problema YO NO LA TENGO, ESTIMADO LECTOR pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto, hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, con esto espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal, he soñado que los míos algún día repitan esto el día de mañana, con la finalidad de que los hijos de mis hijos, o los nietos de mis hijos vean algún día, un nuevo Mundo, un Mundo sin ventanas rotas